Alejandra Jáidar Matalobos, primera mujer en egresar de la carrera de Física

3 de abril de 2025

En la Mañanera del Pueblo, encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum, la subsecretaria de Educación Básica, Angélica Noemí Juárez Pérez, dedicó su intervención a hablar sobre la vida de Alejandra Jáidar Matalobos, la primera mexicana en graduarse de la carrera de Física y pionera en la divulgación científica en México. Su trabajo abrió el camino para que cada vez más mexicanas y mexicanos se interesaran en la ciencia y la tecnología.

Al respecto, la subsecretaria destacó que Alejandra encabezó la coordinación editorial de los primeros 64 libros de la colección La ciencia desde México, los cuales abordaban temas de física, biología, matemáticas y medicina, entre otros. Dicha colección continuó después de su fallecimiento en 1988 y, más tarde, en 1997, cambió su nombre a La ciencia para todos, alcanzando más de 250 títulos.

Asimismo, recuperó uno de sus pensamientos:

“Cualquier país que busque independencia tecnológica necesita aumentar el número de profesionales dedicados a la investigación científica y a la divulgación profesional del conocimiento científico, para sembrar así el interés por la ciencia, orientando vocaciones entre los jóvenes para el estudio de la misma”.

En el video presentado durante la Mañanera, se mencionó que Alejandra Jáidar Matalobos nació el 22 de marzo de 1937 en Veracruz. Más tarde, migró con su familia a la Ciudad de México y, a los 17 años (a pesar de la oposición de su padre), ingresó a la Facultad de Ciencias de la UNAM, donde se graduó en 1961 con una investigación en física nuclear experimental. Al recibir su diploma universitario, manifestó su inconformidad con que se le otorgara el título profesional de “Físico” en lugar de “Física”.

Durante su carrera como investigadora, estuvo al frente de laboratorios experimentales en la Facultad de Ciencias y luego en el Instituto de Física. También consiguió financiamiento para la construcción de un edificio destinado a albergar el acelerador de partículas Van de Graaff (el más grande de América Latina), un equipo esencial para el estudio de las propiedades del átomo y la realización de investigaciones interdisciplinarias. Este acelerador fue donado a la UNAM por la Universidad de Rice.

Alejandra también fue reconocida por su labor como divulgadora de la ciencia. Junto con el Fondo de Cultura Económica, creó la colección de libros La ciencia desde México. En sus propias palabras:

“Hacer ciencia es una necesidad y un derecho, pero también es una responsabilidad que debe ser compartida entre el hombre de ciencia y el que no lo es”.

Y también:

“En México, como en todo el mundo, siempre ha habido hombres y mujeres que, con la curiosidad de sus primeros años, quieren saber el porqué de todo lo que sucede a su alrededor y se preguntan: ¿por qué brilla el sol?, ¿por qué sentimos calor?, ¿qué es la luz? y miles de preguntas más. A quienes hacen esas preguntas y dedican su vida a encontrar las respuestas, se les llama investigadores o científicos; actúan como exploradores o detectives que siguen las huellas, las analizan y, finalmente, resuelven y explican los misterios”.

Junto con otros científicos, Alejandra fundó la Sociedad Mexicana para la Divulgación de la Ciencia y la Tecnología, que impulsó, entre otros proyectos, el Túnel de la Ciencia en la estación del metro La Raza. Al final de su vida, participó en un proyecto sobre las contribuciones de las mujeres en la ciencia. Falleció el 23 de septiembre de 1988, tras una vida de amor por la ciencia. Siempre vivió con la convicción de que, cuando el conocimiento científico está al alcance de las mayorías, los países son más independientes y libres.

Para concluir su participación, la subsecretaria mencionó la importancia de recuperar la colección La ciencia desde México, pues la mayoría de los libros científicos a la venta en nuestro país son extranjeros. Resaltó que:

“Este hecho es un reflejo de la juventud de nuestra comunidad científica. Sin embargo, al acercarse ahora a la madurez, es posible la publicación de una serie de libros de divulgación científica escritos por autores mexicanos, con el objeto de que el público de habla española se entere, en su propio idioma, de lo que se sabe, se investiga y se conjetura en el dominio de la ciencia. Inscrita en este contexto, nace La ciencia desde México, cuyo propósito principal es poner la ciencia al alcance de las mayorías para despertar el interés, cuando no la vocación de los jóvenes, así como su imaginación y su espíritu crítico, y, sobre todo, dar vigor al pensamiento y a la lectura científicos”.