Subsecretaria Noemí Juárez y Docentes analizan desafíos y oportunidades ante el uso de dispositivos digitales
19 de agosto de 2026

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Inauguró la mesa “Uso reflexivo y responsable de las tecnologías digitales en favor del bienestar socioemocional de infancias y adolescencias”, del Foro Regional Noroeste
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La educación debe responder al nuevo entorno tecnológico mediante la construcción de comunidades de aprendizaje
La subsecretaria de Educación Básica, Noemí Juárez Pérez, inauguró la mesa “Uso reflexivo y responsable de las tecnologías digitales en favor del bienestar socioemocional de infancias y adolescencias”, del Foro Regional Noroeste, con el propósito de reflexionar sobre el uso de dispositivos digitales y sus efectos en niñas, niños y adolescentes del noreste del país.
Durante su intervención, señaló que la Nueva Escuela Mexicana tiene mucho que aportar a esta reflexión, ya que “la educación debe responder al nuevo entorno tecnológico mediante la construcción de comunidades de aprendizaje, el humanismo mexicano, el pensamiento crítico, la apropiación consciente de las tecnologías y la formación de una ciudadanía digital”.
Juárez Pérez enfatizó que los dispositivos digitales forman parte de la vida cotidiana de millones de niñas, niños y adolescentes en México: “En Educación Básica somos casi 22 millones de niñas, niños y adolescentes y estamos al frente de un millón 200 mil docentes en más de 230 mil escuelas”.
Concluyó su participación al afirmar que la discusión no solamente está en las escuelas; también el uso de dispositivos está en los hogares, en las relaciones personales y en la manera en que las y los jóvenes buscan información, aprenden, juegan, conversan, construyen vínculos y empiezan a conocer el mundo.
La Mesa de Trabajo fue coordinada por Verónica Hernández Tapia, directora Académica de la Subsecretaría de Educación Básica y participaron panelistas especialistas que compartieron opiniones y dieron voz a las y los asistentes para intercambiar ideas.
Éder Estrada, director nacional de Programa Académico y Licenciatura en Innovación y Transformación Educativa, apuntó que la calidad del contenido y la mediación importa más que el tiempo que pasa un niño frente a la pantalla. “No solamente hay que poner la vista solamente en el dispositivo también en lo que está pasando en él, es decir ¿qué experiencias hay?, ¿cómo se está mediando?, ¿cuál es el contenido?, ¿quién está acompañando y de qué forma acompaña?” declaró.
Norma Patricia Sánchez, Subsecretaría de Educación Básica en Nuevo León, habló del acompañamiento familiar y de la corresponsabilidad entre escuela y hogar. Señaló que la familia cumple un papel fundamental en la educación, ya que los valores aprendidos se retoman en el ámbito escolar.
Alberto Orozco Márquez, director y profesor de Educación Básica, opinó que la clave para el uso de las pantallas es la regulación y no la prohibición. “La regulación implicaría adaptación y la capacitación de los docentes para atender esta nueva realidad”, mencionó.
Ligia Bedoya Cornejo, Maestra en pedagogía, planteó que hoy en día debemos alimentar los intereses diversos de los alumnos, abrir espacios afuera y propuso una formación docente desde el juego libre, “no solo sentarnos y escribir”.
“Las y los docentes necesitamos experimentar también está manera de estar en los procesos para provocarnos la creatividad y detonarla en las aulas”, finalizó.
Las y los participantes concluyeron que la regulación debe abordarse como una política pública interinstitucional, construida con consenso y considerando los diferentes contextos sociales y educativos. Se destacó la importancia de generar asambleas y espacios de diálogo que permitan escuchar a niñas, niños, adolescentes, familias y comunidades educativas para construir acuerdos sobre el uso responsable de la tecnología.
Además, el uso de la tecnología en las escuelas debe responder a una intencionalidad pedagógica clara, mediante un uso justificado, focalizado y vinculado con los propósitos de aprendizaje de la Nueva Escuela Mexicana. Para ello, resulta fundamental fortalecer la formación y el acompañamiento docente, de manera que las maestras y los maestros cuenten con criterios para decidir cuándo, para qué y cómo utilizar la tecnología en beneficio de las y los estudiantes.






