Ángela Peralta, “El Ruiseñor Mexicano” cuya voz cautivó a Europa
28 de agosto de 2025

En la Conferencia Matutina, encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum, se presentó la sección “Mujeres en la Historia”, a cargo de la subsecretaria de Educación Básica, Noemí Juárez. Para introducir la cápsula dedicada a Ángela Peralta, “El Ruiseñor Mexicano”, la subsecretaria mostró una imagen del Teatro Nacional del siglo XIX e invitó al auditorio a cerrar los ojos y escuchar una pieza interpretada en 2003 por la mezzosoprano mexicana Verónica Alexanderson, compuesta por la propia Peralta. Acto seguido, dio paso al video.
María de los Ángeles Peralta Castera, conocida artísticamente como Ángela Peralta, nació el 6 de julio de 1845 en la Ciudad de México, en una familia con un pequeño negocio. Desde niña mostró un talento extraordinario: a los ocho años conoció a la célebre soprano Henriette Sontag, a quien impresionó con su voz. Bajo la guía de Manuel Barragán y Agustín Balderas, perfeccionó canto y piano y, a los quince, debutó en el Gran Teatro Nacional en una función a beneficio de los pobres, noche que marcó el inicio de una carrera legendaria.
A inicios de 1861 viajó a Europa con su padre y su maestro Balderas. La prensa de Cádiz auguró su destino con palabras proféticas:
“Si es verdad, como aseguran, que la señorita Ángela Peralta va a Italia a completar en Milán y Roma su educación musical y se dedica alguna vez al teatro, desde ahora le predecimos que su nombre no será conocido, porque por donde quiera que vaya, no la conocerán sino como el de Ruiseñor Mexicano”. |
En 1862 se presentó en La Scala de Milán con Lucia di Lammermoor, consolidando su fama internacional. En esos años difundió estratégicamente su imagen mediante retratos fotográficos (cartes de visite) que circularon en Europa; sin embargo, fue en México donde su nombre y rostro alcanzaron mayor celebridad, impulsados por el respaldo unánime de la prensa liberal y conservadora.
Con apenas veinte años, en 1865, regresó a México. Su arribo a Veracruz desató un entusiasmo multitudinario; a su paso hacia la capital, la gente la recibió desde Iztapalapa y en la Garita de San Antonio Abad. Su figura encarnó talento y esperanza en un país dividido entre el imperio de Maximiliano y la causa republicana. Tras presentarse en diversas ciudades, incluida la inauguración del Teatro Juan Ruiz de Alarcón en Guadalajara (hoy Teatro Degollado), continuó giras por América y Europa, incluso Rusia. En paralelo, publicó en 1875 un álbum con composiciones propias, entre ellas Ausencia, Lejos de ti, Vuelta a la patria, Un recuerdo para mi patria y Nostalgia.
En 1883, durante una gira por el país, llegó a Mazatlán, donde una epidemia de fiebre amarilla truncó sus planes. Falleció el 30 de agosto de ese año, a los 38 años; sus restos reposan en la Rotonda de las Personas Ilustres. Al cerrar la cápsula, la subsecretaria Juárez subrayó que la música escuchada fue el vals Lejos de ti, interpretado por Alexanderson. Dado que no existe registro sonoro de la voz de “El Ruiseñor Mexicano”, estas interpretaciones permiten acercarnos a su obra. Concluyó mencionando: “seguiremos escuchándola en la voz de otras excelentes mezzosopranos”.