Primer congreso Nacional de Obreras y Campesinas, las mexicanas hemos construido redes de apoyo en los espacios público y privado
1 de octubre de 2026

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Los congresos que buscaban que nadie se quedara atrás
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Noemí Juárez, a dos años de “Mujeres en la Historia”
La subsecretaria de Educación Básica, Noemí Juárez Pérez, agradeció los dos años de la sección “Mujeres en la Historia”, durante los cuales se han recuperado 93 historias para el pueblo de México, y del que las que las mexicanas y los mexicanos debemos sentirnos muy orgullosas y orgullosos.
Durante la conferencia de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, la funcionaria expuso cómo, a lo largo de la historia de nuestro país las mujeres mexicanas han construido lazos de cooperación, así fue como en la década de 1930, emergió una solidaridad inquebrantable entre mujeres de todo el país, convencidas de que la lucha colectiva ha contribuido a transformar México.
La cápsula proyectada hizo énfasis en el Primer Congreso Nacional de Obreras y Campesinas, celebrado en la Ciudad de México del 1 al 5 de octubre de 1931 e impulsado por el Partido Nacional Revolucionario (PNR). En este encuentro se debatieron diversas problemáticas que afectaban a las mujeres trabajadoras y campesinas, entre ellas, las condiciones laborales, el acceso a la educación, la organización política de las mujeres, la protección de la infancia y la atención a la salud.
Durante el congreso se debatieron dos posturas: mujeres vinculadas al Partido Nacional Revolucionario (PNR), como Florinda Lazos León, Edelmira Rojas y Elvia Carrillo Puerto, defendían la creación de una organización exclusivamente femenina para atender las problemáticas de las mujeres; mientras que militantes del Partido Comunista Mexicano, como Cuca García, Consuelo Uranga y Concha Michel, proponían articular sus demandas con la lucha de la clase trabajadora, con énfasis en sus derechos económicos y laborales y en la participación dentro de sindicatos y espacios mixtos.
Aunque las diferencias entre ambos grupos persistieron, el congreso acordó crear la Confederación Femenina Mexicana para representar y defender los intereses de las trabajadoras. Asimismo, estableció promover la protección jurídica de las mujeres, impulsar la educación mixta, unificar a las organizaciones femeniles y continuar la lucha por el derecho al voto.
Estos acuerdos dieron continuidad a la organización de las mujeres y, junto con los congresos de 1933 y 1934, contribuyeron a la creación del Frente Único Pro-Derechos de la Mujer, en 1935, que reunió a mujeres de distintas tendencias políticas y tuvo un papel relevante en la lucha por el sufragio femenino.
La subsecretaria subrayó: “Las mexicanas hemos construido redes de apoyo en los espacios público y privado, convencidas de que es desde la lucha colectiva que se ha transformado México”.





