Adela Formoso: la maestra que dedicó su vida a abrir espacios educativos para las mujeres


9 de julio de 2026

  • Figura indispensable para ampliar el acceso de las mujeres a la educación durante la década de los años cuarenta.

  • Durante la sección Mujeres en la Historia de la Conferencia del Pueblo, la subsecretaria de Educación Básica, Noemí Juárez Pérez, destacó el legado de la fundadora de la primera Universidad Femenina de México.

La subsecretaria de Educación Básica, Noemí Juárez Pérez, destacó la trayectoria de Adela Formoso Ferrer, fundadora de la primera Universidad Femenina de México y figura indispensable para ampliar el acceso de las mujeres a la educación durante la década de los años cuarenta.

Al presentar la sección Mujeres en la Historia de la Conferencia del Pueblo, la subsecretaria citó a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para introducir la cápsula de la semana:

“Lo mismo que luché en aquellas épocas, hacia mediados y finales de los ochenta, es lo mismo por lo que lucho ahora como presidenta de México: porque la educación sea un derecho para todas y todos; que no haya rechazados; que ningún joven que quiere estudiar la educación media superior no tenga el espacio para estudiarla; que los jóvenes que tengan el deseo de ser universitarios tengan la posibilidad de hacerlo. Porque mientras más espacios educativos haya en nuestro país, va a haber menos violencia, va a haber más paz y va a haber más seguridad”.

La mención dio pie a que Juárez Pérez resaltara que la Cuarta Transformación ha impulsado la creación y la expansión de universidades públicas, como la Universidad Nacional Rosario Castellanos, las Universidades Interculturales y las Universidades para el Bienestar Benito Juárez: “Conozcamos a Adela Formoso y su importancia en el acceso de las mujeres a la educación durante la década de los años cuarenta”, enfatizó la subsecretaria.

La cápsula proyectada destacó el legado de Formoso Ferrer, quien impulsó proyectos educativos, culturales y sociales que favorecieron la participación de las mujeres en la vida nacional. Asimismo, resaltó la vocación de Adela por la docencia y su compromiso social, reflejado en su participación en instituciones asistenciales como la Asociación Pro Nutrición Infantil y la Asociación para Evitar la Ceguera.

Adela impulsó espacios de participación clave para las mujeres, como la primera orquesta femenina en México y el Ateneo Mexicano de Mujeres. Además, tuvo una participación destacada en el Primer Congreso de Universidades Latinoamericanas de 1949, donde defendió el acceso equitativo a la educación.

La cápsula concluyó destacando su obra La mujer mexicana en la organización social del país, ensayo en el que Formoso Ferrer analizó el papel histórico de las mujeres de su época y su relevancia en la vida social y educativa de México.